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El origen del Instituto
Montecristeño de Antropología e Historia (IMAH) tuvo
como base la preocupación de dos jóvenes por evitar
la depredación del patrimonio arqueológico que corresponde
a la región noroestana del país.
Pragmacio José Marichal
Batista y Renato Orlando Rímoli Martínez, que dos
años antes habían descubierto y trabajado, junto con
Carlos Morales, uno de los yacimientos arqueológicos más
importante de la República Dominicana, “Honduras del
Oeste”, planificaron la formación del Instituto Montecristeño
de Arqueología (IMA), para el cual consiguieron apoyo de
un grupo de personas honorables de Montecristi, que junto a ellos
formaron la primera directiva del IMA. Estas personas fueron: Juan
E. Kunhardt, Juan Grizanty, Ana Julia Marichal, Rev. Jesús
Alegría, Guillermo Socías (Nanito), Arturo Pelegrín
y Rafael Isidor (Fello).
En Enero de 1973, Pragmacio les
envió a cada una de las personas antes mencionadas una
carta donde les explicaba la importancia de esa institución
para la región noroestana, desde el punto de vista científico
y turístico. Así fue que el 26 de Febrero de
1973 quedó constituido el Instituto Montecristeño
de Arqueología
y su primer Consejo Superior, integrado de la siguiente manera:
• Juan E. Kunhardt –
Presidente
• Arturo Pelegrín – Secretario
• Juan Grizanty – Tesorero
• Pragmacio Marichal – Director Ejecutivo
• Renato Rímoli – Director del Centro de Investigaciones
• Rafael Isidor – Primer Vocal
• Rvdo. Jesús Alegría – Segundo Vocal
• Guillermo Socías – Tercer Vocal
• Ana Julia Marichal – Cuarto Vocal
El IMA fue incorporado mediante el decreto No. 3761 del 3 de Agosto
de 1973, emitido por el entonces presidente de la República,
Dr. Joaquín Balaguer.
Luego, viendo la necesidad de
ampliar el campo de investigación en lo antropológico
e introducirnos en la parte histórica de dicha región,
el Consejo Superior decidió cambiarle el nombre al IMA por
el de Instituto Montecristeño de Antropología e Historia
(IMAH), lo cual solicitó al Poder Ejecutivo, quien dio su
aprobación, expididendo el entonces Presidente de la República,
Antonio Guzmán Fernández, el decreto No. 1692, de
fecha 11 de Abril de 1980. |